domingo, 7 de abril de 2013

Inexplicable.


Me canso. Me canso de andar y no llegar a ningún sitio. Me canso de los besos de una noche, de follar por follar, de las palabras bonitas, que sólo son eso y no hay hechos después. Me canso de sonreír y por dentro estar rota.

Estaba cansada hasta que llegaste. Un día 7 como hoy. Con los brazos abiertos y una sonrisa que podría distinguir en cualquier sitio. Gracias por llegar, por empotrarme contra la pared. La cadera sudando sin prisa. Ahogarme en gritos de satisfacción. Tus manos en mi piel, joder, no me falles, fóllame otra vez.

Tengo un problema. Mariposas. Cosquillas. Sensación de quererte. Me he visto en tus ojos y me he dado cuenta de que soy importante. De que te estás pillando como yo. ¿Y ahora qué? Joder. Que tú eres de follar por follar. Y ahora las cosas cambian. Te sientes querido, es cierto, me importas. Sientes que hay alguien que estará las 25 horas del día, y eso te gusta. Te impresiona. Te alegra. Te enamora. 



No sé si esto es bueno o malo. Sólo sé que no quiero que te vayas. Ahora no. Ahora quédate. Quédate. Un día. 1440 minutos para vernos en mi cama. Conocer todas las paredes de tu casa. Para besayunar, comernos a las 6. Para hablarle a los demás del cielo de tus labios. Para que caiga un aguacero de te quiero's.. 

Quédate sólo hoy. Cuídame hoy. Apóyame hoy. Quiéreme hoy. Píllate hoy, un poquito más todavía.
Si luego te quieres ir porque te parezco poco, vete. Sé que no lo harás. 

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