sábado, 4 de febrero de 2012

Perdona mi debilidad, pero no sé por qué sin ti me es tan difícil vivir. +3



¿Todavía no has comprendido que para hacerme feliz hace falta muy poco? Un helado de chocolate, quizá dos. Hacerme sonreír, un paseo juntos y que pase lo que tenga que pasar. Pero desde que apareciste en la puerta de mi casa a las cuatro de la mañana con un batido de fresa y un beso, sólo para mí.. no me hace falta ya nada, solo tú.. ya me dan igual los helados, los paseos, los caprichos y las cosas cuquis. Solo te quiero a ti en mi lado derecho de la cama todas las mañanas, y que dentro de muchos años cuando me pregunten quién fue el amor de mi vida, girarme y ver que sigues ahí.