Que no hay monstruos en el armario, ni los reyes magos te vigilan para ver todo lo malo que haces. Sé que los malos son muy malos, y los buenos no son tan buenos. He aprendido que los conciertos están para dejarse los pies, y la voz. Que los besos a escondidas saben mejor. Que los tacones a las cuatro de la mañana, ya no están en los pies. Que las medias se rompen muy fácilmente, y que el pintalabios rojo no se borra de las camisas blancas. Y sé que de siete días a la semana, yo te quiero ocho.
sábado, 19 de noviembre de 2011
Una de las partes más difíciles de la vida es decidir si alejarte o intentarlo un poco más
Preciosa!
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