sábado, 16 de octubre de 2010

Tengo ganas de ti.


Hace varios días que no escribo sobre ti, varios días en los que he intentado que no ocuparas la mayor parte de mi mente. Sinceramente? me ha sido un poco difícil lograrlo .. desde que no estás tu olor me sigue a donde voy, creo escuchar tu voz, me invade un sentimiento lleno de ansiedad, celos y emoción. He intentado estas últimas horas no pensar en ti .. pero aquí estoy, escribiendo sobre el amor otra vez. Sobre el amor que hiciste que creciera poco a poco en mí .. a partir de ese momento en que te adueñaste de mi vida, siempre has sido tú y tú en mi mente .. inevitablemente.
Pienso que es más que una simple atracción, una obsesión o mucho más que un sentimiento .. es una enfermedad que se inventa el corazón.
Puede que la primera impresión que tenga un persona sobre ti sea que eres un poco chulo, un héroe de barrio, uno que tiene todo lo que quiere. La verdad .. me importa muy poco lo que la gente piense. Afortunadamente, la primera vez que te vi no me fijé mucho en ti y por lo tanto no te juzgué .. y aunque te hubiese mirado de arriba a abajo, no soy de esas. Pero en ese momento solo me hizo falta escuchar tu voz y que clavaras tus ojos en los míos. Fue un momento en el que me olvidé de donde estaba, quien era y el motivo de porque estaba allí. Ahora si lo sé .. durante todo este tiempo he echado muchas veces la vista atrás, he recordado cada segundo .. y ahora entiendo que todo pasa por algo, que si la vida te pone algún reto lo debes lograr .. y si para ello tienes que caerte mil veces y levantarte, lo hay que hacer. Sabes? aprender es vivir! Y yo he aprendido que por fuera puedes ser un chulo, un egoísta, un listillo .. pero que por dentro puedes dar mucho mas de lo que das; que eres un tierno, una de las mejores personas que puede haber, una persona con sueños, que tienes unas reglas y unos retos que siempre han estado ahí y nunca los has olvidado. Eres diferente, simplemente tú. Por eso en el día de hoy sé que te quiero .. que me da igual donde estés, que hagas, con quien vayas de la mano; me da igual todo lo difícil que me lo pongas, me da igual que no pueda ser, que sea difícil.

Porque me enseñaste que siempre hay un camino, y si sigo aquí esperándote te lo debo a ti .. gracias a tu cariño, que es una fuente inagotable;y hoy me siento fuerte. Me siento con ganas de seguir. Ganas de darle un golpe a la vida, de romper los esquemas, de lograr lo imposible, de darle un golpe a la piedra y lograr los retos que se me pongan por delante; ganas de ti.
Ganas de leer el periódico juntos, compartir el mismo helado en cualquier banco de la ciudad, comer palomitas mientras nos escondemos bajo las mantas del sillón cuando echasen una película de miedo, leer novelas de amor con la lámpara de la mesita de noche encendida, contarte como me ha ido en clase, pasear por la acera cogidos de la mano, dar saltos de alegría en la cama, dibujar corazones en tu piel cuando estuvieses dormido, vernos en aseos y callejones oscuros, correr muy deprisa para hacer desaparecer el miedo, susurrarte al oído canciones que nunca escuché, besarte bajo la lluvia, compartir la misma taza de café por las mañanas con olor a pan tostado, andar descalzos y dejar huellas en el suelo, emprender viajes a islas perdidas, combinar mi vestido con tu corbata en ocasiones especiales, acariciar tus manos en las cenas familiares, mirar las estrellas desde cualquier lugar del mundo y volverme loca de tanto quererte ..
Muchas veces me he parado a pensar cómo sería mi vida a tu lado. Llegar a casa y lo único que te preocupe sea el sentarte en el sofá con los pies sobre la mesa y esperar a que te llame para el almuerzo. Posiblemente ya es un tópico eso de que " Todos los hombres son iguales" pero hay un claro ejemplo para discrepar ante este comentario dicho por la mayoría de las mujeres: Tú. Un hombre al que le da igual vestirse de espartano, señor del mal o plebeyo, si es por sus amigos. Un hombre que enreda sus pies bajo las sábanas si tiene frío, que ríe en los momentos más tristes y tiene una sonrisa con dos hoyitos marcados, que te roza la mejilla con la barba de tres días y que te deja en la cuerda floja, al límite entre la cordura y la razón, entre el amor y la locura. Un héroe que ha hecho desaparecer mis miedos. Uno que me enamoró, que se ponía nervioso cuando lo perseguía y se le hacían nudos en la garganta al intentar darme una explicación y que hacía que me gustase más aún .. Un hombre que en ocasiones se convierte en un niño acomodado en tu pecho, con los ojos cerrados y con su suave rostro acariciado por tus manos.

Y me enseñó a decir te quiero sin hablar, a estar en dos sitios a la vez cerrando los ojos y a amar, amar con toda la felicidad, fidelidad, sinceridad .. a amar de verdad, sin apenas percatarse de saberlo.
Junto a ti he aprendido tantas cosas, que si de una no puedo estar más segura, es que da igual como seas o lo que hagas, lo que verdaderamente importa, es la persona con la que compartes todas esas cosas. Y yo nunca lo había tenido tan claro .. quiero pasar el resto de mi vida a tu lado, y solo quiero que seas tú.

Porque el tiempo pone a cada uno en su lugar, y a mí me puso a tu lado.

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